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Talento híbrido en clínicas: cómo gestionar equipos presenciales y remotos

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talento híbrido en clínicas

¿Tener a tu equipo trabajando desde casa? Probablemente te parecerá una locura, ¡pero es posible! Contratar talento híbrido en clínicas no es una modernez que no lleve a ningún lado, sino que es el perfil profesional por el que a día de hoy se sostienen muchas clínicas.

En el día a día, el talento híbrido suele destacar por:

- Alternar consultas presenciales y teleconsultas sin perder calidad asistencial.

- Manejar con soltura la historia clínica electrónica y otras herramientas digitales.

- Comunicarse bien con pacientes y equipo, incluso a distancia.

Ventajas del modelo híbrido en clínicas para retener talento.

Implementar el modelo híbrido en tu clínica no supone dar teletrabajo sin ton ni son, sino que va de organizar mejor los tiempos, los espacios y las funciones.

- Mejora de la productividad y la conciliación. No es que lo digamos nosotros, sino que existen diferentes estudios en los que se muestra que los profesionales que trabajan en modelos híbridos rinden mejor y perciben tener una mayor calidad de vida.

Si quieres entrar de lleno en este asunto, visita nuestro artículo sobre conciliación laboral en clínicas: medidas para ofrecer flexibilidad y mejorar la satisfacción del personal.

- Atractivo para captar y retener talento. Si tienes intención de contratar nuevos profesionales, el modelo híbrido puede ser una buena opción, ya que es muy valorada por los profesionales y resulta muy atractiva. Cada vez se valora más la flexibilidad como un elemento determinante a la hora de elegir dónde trabajar. (Siempre en la medida de lo posible, no debes forzar la situación).

- Optimización de recursos. ¿Cómo aprovechar el modelo híbrido? Priorizando las tareas que se pueden hacer en cualquier momento. Por ejemplo, el trabajo presencial puedes reservarlo para aquello que realmente lo requiere, como tratamientos, exploraciones o pruebas diagnósticas, mientras que tareas administrativas, elaboración de informes o seguimientos puedes realizarlos en remoto.

- Bienestar del equipo. No hay duda de que tu equipo valorará esta iniciativa. Cuando hay un mayor control sobre la jornada y la organización del trabajo, se suele traducir en una mayor satisfacción y compromiso. Además, al optar por el modelo híbrido, también estás dando a tus pacientes la opción de telemedicina y poniendo a su disposición una atención más accesible.

Retos y desafíos al gestionar equipos híbridos.

Si estás barajando la opción de implementar el modelo híbrido, solo podemos decirte, ¡que funciona! Pero no puedes ponerlo en marcha y abandonarlo, porque no se gestiona solo. Hay ciertos retos que debes tener siempre en el ojo de mira, y que no puedes descuidar.

Comunicación y sensación de equipo.

Si tus profesionales casi no se cruzan por la clínica porque no coinciden y, por lo tanto, existe una falta de contacto, puede derivarse en una sensación de desconexión del equipo y la cultura de empresa. Por eso es tan importante que mantengas una cultura organizativa sólida, es decir, que siempre haya una comunicación constante y en ambas direcciones.

Percepción de trato desigual.

¿Por qué este sí y yo no? ¡Esto va a pasar! La percepción de desigualdad va a aparecer si no gestionas bien los criterios que establecen quién puede y quién no optar por un modelo híbrido.

Si no lo tienes bien atado, puede que se cree una sensación de desigualdad y algunos profesionales sientan que tienes cierta “mano ancha” con otros compañeros. Y esto derivará en una baja motivación y un clima laboral un poquito tenso.

Cómo evaluar sin caer en el control constante.

¿Cómo mides si los profesionales hacen el trabajo? Si con un modelo presencial te bastaba con verlos delante del ordenador haciendo informes, cogiendo citas o facturando, ¡eso va a cambiar!

Por supuesto, no les vas a poner una cámara en sus casas para ver qué hacen; por eso, con el modelo híbrido tendrás que cambiar el enfoque.

Ahora fichar no será suficiente, sino que tendrás que tener unos objetivos claros que ellos puedan seguir. En el caso de que no lo hagas, pueden aparecer dos extremos, que digamos, son poco sanos:

- Exceso de control que desgasta.

- Falta total de seguimiento que genera desorden.

Coordinación y tiempos muertos.

Sin normas claras, aumentan las reuniones largas, los retrasos y el “lo vemos mañana”. El trabajo híbrido necesita más planificación, no menos.

Tecnología y seguridad.

Por último, no puedes dejar de lado los aspectos técnicos y de seguridad. Poner en marcha un modelo híbrido requiere de inversión en tecnología, ya que los profesionales tendrán que disponer de ordenadores para poder trabajar desde casa. Además, y como bien sabes, superimportante cuando hablamos de algo relacionado con la salud, tendrás que tener unas medidas estrictas de protección de datos. En caso de que trabajes con Archivex, esto no será un problema, puesto que, al ser un programa en la nube, tus empleados se podrán conectar desde cualquier lugar, trabajar sin problema y con la seguridad de que los datos están bajo buen resguardo.

Buenas prácticas para gestionar equipos presenciales y remotos.

¿Cada vez estás más convencido de que este modelo puede cuadrar en tu clínica? Venga, vamos a ver cómo deberías gestionar tu equipo que trabaja tanto en presencial como en remoto.

Política clara y compartida.

Esto tiene que ser como la Biblia, ¡sagrado! Es importante concretar cuántos días se trabaja en remoto, qué puestos pueden acogerse a esta modalidad y en qué condiciones. Que quede todo bien explicadito para que no haya confusiones.

Comunicación pensada, no improvisada.

Al no coincidir físicamente en la consulta todos los días, probablemente te dé la sensación de que tienes que hacer muchas reuniones para tener todo bajo control. ¡Ni mucho menos! Lo importante es hacerlas mejor y eso lo vas a conseguir con:

- Canales claros de comunicación interna.

- Reuniones periódicas con objetivos definidos (no vale estar divagando durante la duración de la reunión y que queden temas pendientes, lo que conlleva agendar otra).

- Responsables que saben integrar a presenciales y remotos.

Autonomía con expectativas claras.

Cada profesional debe saber qué se espera de su trabajo. Cuando los objetivos están claros, la confianza aumenta y el control sobra.

Liderazgo adaptado al modelo híbrido

¿Eres tú quien se encarga de liderar al equipo o tienes otra persona entre medias encargada de ellos? Si has elegido la segunda opción, para un modelo híbrido de trabajo es necesario que esta persona tenga una formación extra, ya que, para que no surjan los problemas anteriores, tiene que tener bien desarrolladas las habilidades para motivar, escuchar y detectar posibles señales de estrés de esas personas que trabajan desde casa.

Cada tarea en su lugar.

Esto quizás puede ser de lo más importante. Algo que tienes que tener claro desde el momento en que empieces a plantearte incluir un modelo híbrido de trabajo en tu clínica. ¡No es para todo el mundo! No vale que fuerces la situación, como bien te hemos comentado antes. Haz una valoración de qué funciones es posible realizar desde casa, sin necesidad de estar en el centro, y establece prioridades para valorar todo con objetividad, sin tomar decisiones a la torera.

Aspectos legales y organizativos del modelo híbrido.

En España, el trabajo híbrido está regulado, es decir, no puedes hacer lo que te plazca. La Ley de Teletrabajo establece que esta modalidad es voluntaria y exige un acuerdo por escrito que garantice los mismos derechos que el trabajo presencial, incluido el registro de jornada y el derecho a la desconexión digital.

Eso no es lo único, también aplica lo siguiente:

- Registro de jornada, también en remoto.

- Derecho a la desconexión digital.

- Protección estricta de datos sanitarios.

- Prevención de riesgos laborales, incluso en domicilio.

¿Modelo híbrido en clínicas? Sí, pero bien gestionado.

Implementar un modelo híbrido puede ser una gran oportunidad para tu clínica, mejorando la eficiencia, la conciliación y la calidad del servicio que les das a tus pacientes, siempre y cuando lo gestiones con buen criterio.

La clave está en diseñar una política clara, poner a disposición de los profesionales las herramientas adecuadas y tener una buena comunicación, sin perder de vista las métricas de los resultados que se van obteniendo.