Conciliación laboral en clínicas: medidas para ofrecer flexibilidad y mejorar la satisfacción del personal
Gestionar no solo va de agendar citas y citas y que la facturación vaya viento en popa, que también, pero hay otras cosas importantes por las que debes preocuparte y de las que depende el funcionamiento de tu centro. Por eso, hay una pregunta que deberías hacerte habitualmente y es: **¿Cómo se encuentra mi equipo? **
Son la esencia de tu centro, cuidan de tus pacientes, por lo que debes cuidar tú de ellos y preocuparte por su vida profesional, pero sin dejar de lado la personal. Y aquí es donde entra en juego la conciliación laboral, uno de los grandes retos que tienes como gerente de una clínica.
Hoy en día es cada vez más importante, a nivel general, el equilibrio entre trabajo y vida personal. Si no se encuentra por ningún lado, es probable que tu equipo se acabe “quemando” y empiece el desequilibrio. Por eso, hablar de conciliación no es una moda ni un “beneficio extra”: es una palanca estratégica para mejorar la satisfacción del personal, reducir la rotación y ofrecer una mejor atención al paciente.
Por qué la conciliación laboral es clave en las clínicas
Por mucho que lo intentes y quieras que siempre haya un horario fijo, en ocasiones se complica la cosa, demasiado: un paciente que llega tarde y retrasa toda la agenda, un compañero que se pone malo y necesitas a alguien que le supla aunque suponga echar más horas, o una reunión que implica que esté todo el equipo aunque sea su día libre.
¡Pues atento! Los datos lo confirman: conciliar la vida personal y profesional es actualmente el principal motivo para cambiar de empleo en España, por encima incluso del salario. Más del 45 % de los profesionales afirma que buscaría otro trabajo si no puede conciliar adecuadamente.
La conciliación laboral no solo es buena para tu equipo, sino que también ayuda a mejorar la eficiencia, el clima laboral, la imagen que tus empleados tienen de ti y, por supuesto, “lo que se dice” de tu clínica.
Flexibilidad laboral: el primer gran paso
¿Flexibilidad laboral? ¡Eso es imposible que yo pueda hacerlo en mi clínica!
Horarios flexibles y planificación inteligente
Sabemos que la agenda es la que manda y que te parece “un mundo” poder hacer ajustes en los horarios para que tus empleados tengan esa flexibilidad horaria que tanto te han pedido.
Mira este artículo sobre cómo organizar los turnos de trabajo.
La flexibilidad sigue siendo una de las medidas más valoradas y, paradójicamente, una de las menos implantadas.
¿Cómo puedes llevarlo a cabo en tu centro? Aunque de primeras lo que piensas es en un horario de jornada continua y que tu centro cierre a las 15:00 h en horario de “funcionarios”, déjanos que te digamos una cosa: ¡no solo va de eso!, sino que puedes hacer otras muchas cosas sin tener que dejar de atender a tus pacientes por las tardes.
Ajustar horarios de entrada y salida, evitar turnos partidos innecesarios o permitir intercambios de turnos bien organizados puede marcar una diferencia enorme. Por ejemplo, puedes organizar con bastante antelación los horarios para que tu equipo se haga una idea y así pueda hacer sus planes. Evitar cambios de última hora y respetar los días de descanso y no interrumpir con “es que Mari Carmen se ha puesto mala…”, son acciones que no te van a llevar grandes inversiones y que los profesionales verán con muy buenos ojos.
No se trata de que cada profesional haga lo que quiera, sino de buscar equilibrios realistas que funcionen tanto para la clínica como para el equipo.
Reducción de jornada y fórmulas adaptadas
Hay momentos en los que la vida nos atropella. Y eso te pasa a ti, a la vecina del 5º y, por supuesto, a tus empleados. La reducción de jornada, ya sea por cuidado de hijos o familiares, es una realidad en todos los sectores, incluido el sanitario.
En ciertas ocasiones es el profesional el que lo tiene que solicitar porque no le queda otra, pero por tu parte también puedes hacer cambios que faciliten esa conciliación, como por ejemplo, implementar la jornada intensiva en ciertas épocas del año, como verano. Sí, es viable y son muchas las clínicas que ya lo vienen haciendo desde hace tiempo.
Con esto no solo mejoras la conciliación laboral, sino que notarás que aumenta el compromiso del profesional, que se siente acompañado en momentos clave de su vida. Si tienes hijos, seguramente en la época de vacaciones te has preguntado: “¿Y ahora qué hacemos con los niños todo el día si tenemos que trabajar?”. Entonces llegas tú, implantas la jornada intensiva y el personal de tu clínica es cuando “ve la luz” y respira.
Teletrabajo y digitalización (cuando tiene sentido)
Quizás lo del teletrabajo es lo que más te cueste ver en el sector salud en el que te mueves. Tus pacientes necesitan que les atiendas de forma presencial, necesitan estar contigo en consulta, y eso no se puede cambiar. Ahora es cuando viene el pero. Pero, ¿todo el trabajo de la clínica es presencial? Hay muchas tareas de administración que probablemente se puedan hacer de forma remota, sobre todo si trabajas con un software de gestión clínica como Archivex, que, al estar en la nube, te permite conectarte desde cualquier lugar.
Desconexión digital: el gran olvidado
Sé sincero, ¿cuántas veces has escrito a alguno de tus empleados fuera del horario laboral para hacer alguna consulta? Mensajes o llamadas fuera del horario, mensajes en el grupo de WhatsApp en los días libres… Sí, a todos nos ha pasado, pero es algo que hay que evitar.
Y es que, aunque no lo creas, existe el derecho a la desconexión digital, pero la realidad es que en muy pocos casos ocurre, sobre todo si se trata de clínicas en las que son pocos empleados.
¿Quieres ponerle remedio? Establece unas normas claras sobre cuándo y cómo se puede contactar con una persona que se encuentra fuera de su jornada laboral.
A ver, que no quita que si hay una fuga, te has dado cuenta de que has dejado el radiador encendido el viernes por la tarde o que ha ocurrido algo muy muy importante, te saltes las normas “un poquito”, pero como siempre decimos, hay casos y casos, y lo que debe primar siempre es el respeto y el sentido común.
Salario emocional: mucho más que dinero
¡Seguimos para bingo! El salario emocional es uno de los principales pilares de la conciliación laboral. ¿A qué nos referimos? A todo aquello que el profesional recibe aparte de la nómina y que influye directamente en su forma de estar en el trabajo, en este caso, en tu clínica.
Flexibilidad, reconocimiento, buen ambiente, formación y posibilidades de desarrollo son acciones que forman parte de este salario emocional cada vez más valorado por los profesionales. Y no, no quiere decir que estés todo el día diciendo lo bien que han doblado las toallas o qué rápido han hecho esa factura o encontrado un hueco a ese paciente que necesitaba una cita de forma urgente... Son acciones que suman mucho y que para ti suponen un pequeño esfuerzo que estás listo para asumir.
Por ejemplo, el horario flexible en la entrada o el día de cumpleaños libre son dos de las acciones que más se desarrollan y que son una gran oportunidad para diferenciarte y dar “cariño” a tus empleados.
Si tu clínica es pequeñita y no puedes hacer grandes inversiones en subidas de sueldo, el salario emocional puede ser tu gran aliado para que todo el mundo esté contento y no se sientan tentados por irse a otras clínicas, ¡con lo que cuesta captar buenos profesionales!
Clínicas más humanas, equipos más comprometidos
La conciliación laboral en clínicas es importante y cada vez son más los centros que ofrecen alguno de estos beneficios para sus empleados, pero ¡tranquilo! No hace falta que pongas todas en marcha para ser el mejor. Lo primero es que hables con tu equipo y tengas en cuenta sus propuestas y mejoras, para que después valores de forma interna cuáles son las que realmente puedes llevar a cabo sin que perjudique a la clínica y a tus pacientes. ¡Hay que buscar un equilibrio!
A veces, basta con empezar escuchando, revisando horarios, mejorando la planificación o introduciendo pequeñas medidas de flexibilidad. Cada paso cuenta.
Y ahora nos ponemos profundos, y es que la salud de tu clínica empieza por la salud laboral de las personas que la sostienen cada día.