Tipos de despidos en mi clínica
Despedir a una persona de tu equipo seguro que no ha estado nunca entre tus planes de emprendedor, porque no es una decisión agradable, que digamos. Tras un profesional, además de los aspectos legales del contrato, hay una historia y, en muchas ocasiones, una relación cercana y personal.
Pero estas decisiones también entran dentro del papel de ser gerente, por mucho que no te gusten. Puede que la clínica no atraviese su mejor momento económico, que el puesto que cubre ya no sea necesario o, poniéndonos en lo peor, que haya habido un incumplimiento grave.
Lo importante, independientemente del caso, es no improvisar. Por eso, antes de actuar, es necesario que sepas qué tipos de despido existen, qué requisitos tienen y las posibles consecuencias.
¿Qué tipos de despido existen en una clínica?
En España vas a encontrar tres tipos de despido:
- Despido disciplinario.
- Despido por causas objetivas.
- Despido colectivo.
¡Esto no es todo! Un despido puede ser calificado como procedente, improcedente o nulo. Esto no va a depender únicamente del nombre que le des al despido, sino también de que exista una causa válida, pueda demostrarse y se hayan respetado todos los requisitos legales.
Es decir, si por mucho que digas que es un despido disciplinario, no existen hechos que puedan acreditarlo o no sigues el proceso correctamente, puede terminar por declararse despido improcedente.
Despido disciplinario en una clínica.
Este tipo de despido se produce en el momento en el que decidas terminar el contrato por un incumplimiento grave de la persona trabajadora. Pero tiene que ser considerado grave; grave, no sirve cualquier error, retraso o desacuerdo.
En el sector sanitario podría aplicarse como acceder sin autorización a historias clínicas, revelar información confidencial de pacientes, manipular registros o incumplir de forma grave los protocolos internos.
Pero esto no quiere decir que le puedas “echar a la calle” de un momento a otro, sino que deberás acreditar los hechos para poder justificarlo.
Además, debes entregarle al profesional una carta de despido en la que expliques con claridad qué ha ocurrido, cuándo sucedió y por qué esos hechos justifican la extinción del contrato.
Audiencia previa antes del despido disciplinario.
Por último, antes de tomar la decisión definitiva, tendrás que ofrecer al profesional una audiencia para que puedas explicarle, de propia voz, los hechos por los que has tomado esa medida y, por supuesto, que él o ella puedan explicarse, justificar y presentar su versión.
Tras esto, podrás seguir para adelante con tu decisión o quizás, si te ha convencido su versión, puedas reconsiderar el despido disciplinario. ¡Importante! Cuando se produce este tipo de despido, no vas a tener que pagarle indemnización a la persona, pero sí el finiquito correspondiente.
Despido objetivo: ¿cuándo puedo aplicarlo en mi clínica?
El despido por causas objetivas, más allá de estar relacionado con algo grave que haya hecho el empleado, suele aplicarse cuando no sabe desarrollar bien su puesto o por la situación económica de la clínica. Como bien dice su nombre, ¡por causas objetivas!
Por ejemplo, si no termina de adaptarse al uso de esa máquina nueva que has incorporado a la clínica para dar un mejor servicio a tus pacientes o si llevas unos meses arrastrando deudas que van incrementando una situación complicada y necesitas reorganizar el equipo.
Eso sí, en el caso de que haya algún cambio técnico dentro de su puesto de trabajo, siempre tienes que ofrecerle la formación adecuada antes de despedirle “por no saber usarlo”. Además, deben pasar al menos dos meses desde el cambio o desde que termina la formación antes de que empieces a pensar en terminar el contrato.
Si el motivo del despido objetivo es “que la clínica no va bien”, no sirve con alegar que tienes que reorganizar o recortar gastos, sino que tiene que estar bien documentado y explicar cómo afecta al puesto de la persona correspondiente, es decir, por qué esa y no otra.
Y un dato importante: las ausencias justificadas ya no son una causa de despido objetivo, aunque alcancen determinados porcentajes. Esta posibilidad dejó de estar vigente en 2020.
Indemnización y preaviso del despido objetivo.
En el momento en que tengas tomada la decisión, debes comunicárselo al profesional por escrito y explicando claramente los motivos. En cuanto a la indemnización, le corresponderán 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
Otro aspecto que debes tener en cuenta es que tienes que avisarle del fin de contrato con 15 días de antelación y que, durante ese tiempo, tiene derecho a seis horas semanales retribuidas para buscar otro trabajo.
¿Qué es un despido colectivo y cuándo afecta a una clínica?
Básicamente, es un ERE de extinción, ¿a que así te suena más? Es un concepto al que estarás más acostumbrado y que hace referencia al momento en el que una empresa termina varios contratos por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas dentro de un periodo de 90 días.
Para que sea considerado colectivo, tiene que afectar, al menos, a:
- 10 trabajadores en empresas con menos de 100 empleados.
- El 10 % de la plantilla en empresas de entre 100 y 300 empleados.
- 30 trabajadores en empresas con más de 300 empleados.
Aunque en el caso de que se produzca el cierre total y, por lo tanto, afecte a toda la plantilla que está formada por más de cinco personas, también se considera despido colectivo.
¿Cómo se lleva a cabo? Si en algún momento te ves en esta situación, que esperamos que no, tienes que tener en cuenta que durante el proceso debe haber un periodo de consultas con la representación de los trabajadores para pactar las condiciones del despido.
¿Cuándo un despido es procedente, improcedente o nulo?
Despido procedente.
Un despido procedente es, para que nos entendamos, cuando realmente está justificado y, por lo tanto, puedes demostrar la causa de este y que se cumplen los requisitos establecidos.
Dependiendo del tipo de despido, tendrá unas consecuencias u otras:
- En un despido disciplinario procedente no existe derecho a indemnización.
- En un despido objetivo procedente corresponde una indemnización de 20 días por año trabajado, con el límite de 12 mensualidades.
Despido improcedente.
En caso de que no respetes los requisitos legales o la causa no sea lo suficiente, será despido improcedente.
Si se da el caso, para “ponerle solución” vas a poder:
- Readmitir a trabajador.
- Pagarle una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.
Y para meterle un poquito más de presión al asunto, tienes cinco días, desde que llegue la notificación de la sentencia, para tomar una decisión.
En el caso de que el profesional que quieras despedir tenga un contrato anterior al 12 de febrero de 2012, debes tener en cuenta que existe un régimen transitorio que es: el periodo trabajado antes de esa fecha puede calcularse a razón de 45 días por año y el posterior a razón de 33 días, con los límites previstos legalmente.
Despido nulo.
Este tipo de despido se aplica cuando existe discriminación, se vulneran derechos fundamentales o el despido afecta a situaciones especialmente protegidas, es decir, embarazo, nacimiento, cuidado de menores, reducción de jornada, etc.
Eso sí, no quiere decir que las personas que se encuentran en esta situación no vayan a poder despedirlas, sino que tienes que hacerlo solo si hay una causa procedente que no tenga nada que ver con su situación.
En el caso de que un despido se declare nulo, deberás readmitir al trabajador de forma inmediata y pagarle los salarios que hayan quedado pendientes. Así que, antes de tomar decisiones a la ligera y sin fundamento, debes tener clara la justificación y las causas del despido.
¿Cuánto cuesta despedir a un trabajador de una clínica?
No hay un coste establecido ni una fórmula que se aplique a todos los casos, ya que dependerá del motivo del despido, el salario, la antigüedad, la fecha de contratación y la calificación final.
Pero, para que tengas una ligera idea, echa un vistazo a esta tabla:
| Tipo o calificación | Consecuencia económica general |
|---|---|
| Despido disciplinario procedente | Sin indemnización |
| Despido objetivo procedente | 20 días por año, con un máximo de 12 mensualidades |
| Despido improcedente | 33 días por año, con un máximo de 24 mensualidades |
| Despido nulo | Readmisión y salarios dejados de percibir |
Además de esto, habría que sumarle el finiquito, los posibles salarios de tramitación, los costes de asesoramiento o una indemnización adicional en el caso de que se vulneren los derechos fundamentales (esperamos que no llegues a esto nunca).
Un despido no debería gestionarse con prisas.
Seguramente el día en que abriste tu clínica no pensabas en tener que despedir a nadie nunca, pero hay veces que toca por unas cosas o por otras. Lo importante es saber cuál es el tipo de despido que tienes que aplicar y las consecuencias de este.
Porque si te costará tomar la decisión, hacerlo sin información, con prisas y sin una idea clara de cómo actuar, puede hacer que se convierta en un problema mayor.