Cuál es mi responsabilidad como gerente ante errores clínicos
Hay situaciones incómodas, tanto para ti como gerente, como para los profesionales en tu clínica, por las que a nadie le gustaría tener que pasar. Pero quizás, en alguna ocasión te has preguntado: Si un profesional de mi equipo comete un error clínico, ¿la responsabilidad es suya o también mía? ¡Pues depende! Y eso es exactamente lo que tienes que entender si quieres proteger tu clínica, tu patrimonio y tu tranquilidad.
¿Puedo, como gerente, ser responsable por un error clínico?
En el sector salud, la responsabilidad no siempre se queda únicamente en la persona que ha ejecutado el acto clínico. ¡Esto es un tema serio! Según lo que se establece en el marco legal español, estaríamos hablando de la responsabilidad por hecho ajeno. ¿Que qué demonios es esto? Pues traducido, para que nos entendamos, significa que el titular o el director de la clínica puede responder por los daños causados por los empleados en el ejercicio de sus funciones.
Y aquí está la clave.
Si el error clínico sucede dentro de tu organización, bajo tu estructura y en el marco de tu actividad, es muy probable que la reclamación por responsabilidad civil sanitaria también señale al centro. Y llegado este momento hay una palabra sobre la que gira todo: diligencia.
Y llegado el momento tenso del juicio, el juez tendrá como objetivo dar respuestas a preguntas como:
- ¿Hubo mala praxis médica?
- ¿La clínica hizo todo lo razonablemente posible para prevenir el daño?
Diferencias entre error clínico y mala praxis médica.
No todo error clínico es negligencia. Y no toda complicación implica responsabilidad.
En el caso de que tu clínica se vea envuelta en una demanda por mala praxis, lo que se va a analizar son estos tres elementos:
1. Existencia de daño.
2. Vulneración de la lex artis (la práctica clínica correcta).
3. Relación causal entre actuación y daño.
Y en una cantidad enorme de casos, el foco no está tanto en la técnica utilizada como en el consentimiento informado.
- Consentimientos genéricos.
- Falta de explicación de riesgos específicos.
- Ausencia de firma.
- Documentación incompleta en la historia clínica.
Aunque sabemos que tú eso lo cumples a rajatabla, debes tener claro que si en estos casos algo de esto falla, es cuando la defensa jurídica se complica muchísimo.
¿Qué responsabilidad tengo como gerente si el trabajador está en plantilla?
Esto es lo más complicado. Desde el punto de vista jurídico, la relación que os une le da más fuerza a la posibilidad de que la clínica responda por los daños causados por el profesional.
Si, por ejemplo, tienes una clínica de fisioterapia y uno de tus profesionales aplica una técnica invasiva sin revisar bien los antecedentes clínicos del paciente, y le produce una lesión por la que decide interponer una demanda por mala praxis. En este caso, el acto jurídico no irá solo contra el profesional, sino también contra tu clínica.
¿El motivo? Pues sencillamente porque tú eres quien ofrece el servicio, quien ha contratado al profesional y, por lo tanto, quien debía asegurarse de que se cumpliesen los estándares de seguridad del paciente.
¿Puedes librarte de esa responsabilidad? Sí, siempre que puedas demostrar que has hecho todo como la ley manda, es decir:
- Correcto proceso de selección.
- Formación adecuada.
- Protocolos actualizados.
- Supervisión razonable.
- Seguro de responsabilidad civil sanitaria activo y suficiente.
Responsabilidad del gerente si el profesional es autónomo colaborador.
Y probablemente estés pensando: “Es autónomo. Tiene su propio seguro. La responsabilidad es suya.”
Pero la realidad es que no es tan simple como parece.
Aunque un profesional autónomo actúa, en teoría, con independencia organizativa, debe asumir su riesgo y responder por su forma de actuar. Pero la realidad es que la fina línea que separa puede desaparecer.
Si tu clínica fija los horarios, le impone protocolos operativos, controla la agenda y los precios, y tienes al profesional muy integrado en la estructura de tu centro, es posible que un juez vea que, aunque sea un colaborador, tiene dependencia y, por lo tanto, la responsabilidad ya no es tan ajena.
Responsabilidad penal y administrativa: cuando el problema escala.
Vamos a ponernos en lo peor. Cuando hay un caso grave, el error clínico puede ir más allá de la vía civil.
En este caso, si existe imprudencia grave dando como resultado una lesión importante, puede que acabe derivando en vía penal. Aunque como gerente no hayas realizado el acto clínico, el procedimiento puede generar responsabilidad civil derivada del proceso penal.
Además, existen posibles consecuencias administrativas si se da alguno de estos casos:
- Incumplimientos en autorizaciones sanitarias.
- Deficiencias estructurales.
- Fallos en custodia de historia clínica.
- Problemas en seguridad del paciente.
Seguridad del paciente y gestión de riesgos sanitarios.
Como siempre hemos dicho, tanto a nivel de datos como en la experiencia del paciente, su seguridad es clave y debe ser una parte prioritaria de tu estrategia.
Siempre hay unos mínimos y, aunque parezcan obvios, no está de más dejarlos claros, por eso de que hagas un repasillo a todo y comprobar que no se te está escapando algo.
- Protocolos actualizados y revisados periódicamente.
- Auditorías de historia clínica.
- Control de consentimientos informados.
- Formación continuada.
- Sistema interno de notificación de incidentes.
- Analizar profundamente cuál ha sido la causa en el momento de que ocurra algún problema para que no derive en más.
Tener esto bien atadito es imprescindible porque, como venimos diciendo, en el momento en que se activa una reclamación por responsabilidad civil médica, las miradas no van a estar solo en lo que hizo el profesional, sino en cómo está diseñada la organización de tu clínica.
¿Es necesario un seguro de responsabilidad civil sanitaria?
¡Por supuesto! Esta parte no es discutible, pero tampoco es algo que vaya a librarte de cualquier cosa.
Es importante saber qué límites o exclusiones abarca para que, llegado el momento, no te veas “con el culo al aire”.
Para ello, y como probablemente hagas con el seguro del coche, hay ciertas cosas que debes revisar de forma anual. ¡Son estas!
- Capital asegurado.
- Retroactividad.
- Cobertura para empleados y colaboradores.
- Defensa jurídica.
- Coberturas específicas por especialidad.
La pregunta que todo gerente valiente debería hacerse.
La responsabilidad como gerente ante errores clínicos es una consecuencia de cómo está estructurada tu clínica. Porque esto no va solo de llenar la agenda y facturar, sino que tienes que tener un sistema seguro, elegir bien a las personas con las que trabajas y, por supuesto, tener protocolos que se cumplan “de pe a pa”.
Porque cuando algo sale mal, y se estudia el nivel organizativo, eso te toca de lleno.
¡Ponte manos a la obra!