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Indicadores financieros que anticipan problemas antes de que aparezcan en la cuenta bancaria

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indicadores financieros en una clínica

¿Has notado cierta tensión financiera en tu clínica? Esto no es algo a lo que se llegue de un día para otro, sino que se construye poco a poco como consecuencia de pequeños desajustes en la liquidez, el periodo medio de cobro, el margen o la estructura de costes.

¿El problema? Que no haya alguien vigilando los indicadores financieros adecuados, y es posible que tu clínica entre en una espiral de la que, pasado un tiempo, sea muy complicado salir.

Por qué la cuenta bancaria es el último indicador que deberías mirar.

Hay un error muy común, el de confundir facturación con salud económica. ¿También te ha pasado?

Facturar 100.000 € no significa tener 100.000 € disponibles. Significa haber generado ingresos devengados. Pero si una parte importante de esa facturación depende de aseguradoras, mutuas o financiación de tratamientos, ¡cuidado! En estos casos, el dinero puede tardar semanas o meses en convertirse en caja real.

Esto es lo que ocurre en tu caso, ya que, al tener diferentes pagadores, el ciclo de cobro es determinante y no te servirá con echar un vistazo a la cuenta de resultados, sino que no puedes perder de vista la tesorería y el capital circulante.

Si tu cuenta empieza a estar cerca de quedarse en números rojos, probablemente sea porque han pasado estas tres cosas:

- El periodo medio de cobro se ha alargado.

- El margen se ha estrechado.

- Los costes fijos no se han ajustado al ritmo real del negocio.

Liquidez y fondo de maniobra en una clínica: cómo detectar tensión financiera en tu centro.

La liquidez es la capacidad que tiene tu clínica para hacer frente a nóminas, alquiler, proveedores e impuestos sin necesidad de llegar con la lengua fuera a final de mes.

En este punto tienes que tener claros dos conceptos: ratio de liquidez y fondo de maniobra. ¿Cómo los llevas? Vamos a poner un poquito de claridad a esto, porque el mundillo de las “cuentas” es algo complicado de inicio.

Nos tenemos que poner un poquito técnicos. El ratio de liquidez compara el activo corriente con el pasivo corriente.

- Si está por debajo de 1, significa que, en teoría, no tienes suficiente activo a corto plazo para cubrir tus deudas inmediatas. ¡Peligro!

- Si se mueve entre 1 y 1,5, conviene vigilarlo de cerca.

- Por encima de 1,5 suele considerarse una posición cómoda.

¿Cuál es el problemilla aquí? Que en el sector clínico gran parte del activo corriente son cuentas a cobrar, y eso quiere decir que no siempre es dinero disponible.

Aquí es donde el fondo de maniobra se convierte en una alerta previsora de lo que está por venir. Porque, si durante varios meses consecutivos el capital circulante disminuye, aunque la facturación crezca, estás financiando tu actividad con tensión.

¡Esto se ve mejor con un ejemplo! Imagina que tienes una clínica de logopedia y amplías los acuerdos con aseguradoras y, por lo tanto, aumenta tu volumen de trabajo. La facturación sube. Sin embargo, el periodo medio de cobro pasa de 60 a 85 días. ¿Resultado? El dinero tarda más en llegar a tu cuenta mientras que tú sigues pagando los costes mes a mes. En este caso, el fondo de maniobra se reduce y la sensación de ahogo empieza a aparecer. ¡Hay que subir a la superficie a coger aire!

Si quieres empezar a trabajar con aseguradoras, pero tienes dudas, no te pierdas este artículo: convenios con aseguradoras, ¿cómo gestionarlos?

Periodo medio de cobro (DSO): cómo impacta en la tesorería.

Esto es algo que debes conocer sí o sí, vamos, que si es necesario deberías tatuártelo para tenerlo siempre presente: ¡el periodo medio de cobro!, quizás lo veas reflejado en algunos sitios mediante las siglas PMC o DSO.

Lo que esto mide son los días que tardas en cobrar tus facturas, y en el caso de tu clínica, el nivel de aseguradoras con las que trabajes, de nuevo, va a tener un peso importante y adquiere un peso relevante.

Como ya sabes, en esto de la contabilidad no hay nada que sea por casualidad, sino que todo pasa por algo. En el caso de DSO, en el momento en el que empieza a subir de forma sostenida, suele deberse a incidencias en la facturación, mayor número de compañías de seguros o problemas administrativos internos.

Para que nos entiendas, el problema no es que el DSO suba diez días. El problema es que suba diez días durante tres meses seguidos. ¡Ese es el marrón!

Porque cada día adicional de cobro es un día más que estás financiando tu actividad sin recibir el dinero.

¿Qué es el flujo de caja operativo?

Puede darse la situación en la que tu clínica tenga beneficio contable, pero esté en riesgo financiero. Sí, parece una incongruencia, pero es una situación real y más común de lo que crees.

El flujo de caja operativo mide el dinero real que genera tu clínica. Es decir, cuánto efectivo entra menos cuánto efectivo sale debido al funcionamiento normal del centro.

Si durante dos meses consecutivos el flujo de caja operativo es negativo, la clínica está consumiendo caja para mantenerse. Aunque el resultado contable sea positivo.

Este es el momento en el que tener una buena previsión de tesorería va a ser la herramienta estratégica a la que debas agarrarte.

Una buena planificación te va a permitir ver cuál es ese momento en el que coinciden pagos como nóminas, impuestos, cuotas de préstamos y pagos a proveedores, ¡soltar y soltar! Pero esta previsión, por ejemplo, de 13 semanas, te va a permitir detectar el bache (en caso de que lo hubiese) antes de que se convierta en una crisis.

Puedes ampliar la información sobre este concepto con este artículo: Flujo de caja: anticipa ingresos bajos y gana libertad, de nuestra Academy.

Margen bruto y control de costes de una clínica: cómo evitar pérdida de rentabilidad con tu gestión.

El margen bruto en tu clínica depende principalmente del coste de personal y del mix de pacientes. Cuando aumentas el volumen de estos últimos a través de acuerdos con aseguradoras con tarifas más bajas, puedes estar reduciendo la rentabilidad por acto asistencial sin notarlo. ¿Qué quiere decir esto?

Que puede que tu agenda se llene, que tu equipo trabaje más para dar asistencia a todos los pacientes, pero que el margen sea menor.

¿El problema aquí? Que si, además de esta situación, los costes fijos son altos… ¡Peligro a la vista! Tu rentabilidad se va a ir erosionando poco a poco y el desgaste se va a ir acumulando.

Y cuando se combina con un DSO elevado, el efecto en la caja es explosivo.

Aunque debes tener cuidado con las decisiones que tomas, pues el control de costes de tu clínica no va de despedir al personal de un día para otro. ¡Esa no es la solución! Sino que consiste en analizar la productividad, la rentabilidad por servicio y la estructura antes de que el problema se convierta en EL PROBLEMA.

Ratio de cobertura de deuda: el gran olvidado en fases de expansión.

Por último, no podemos olvidarnos de un indicador que muchas clínicas olvidan en el momento de invertir en crecimiento.

Si estás pensando en abrir una segunda clínica, utilizar esas salas vacías para hacer nuevas cabinas, comprar nuevas máquinas o hacer una reforma integral, debes valorar si el flujo de caja operativo cubre (con holgura) las cuotas de la deuda que vas a adquirir, porque si no… ¡El castillo de naipes empieza a temblar!

El ratio de cobertura de deuda (DSCR) mide si la caja generada por la actividad permite pagar las obligaciones financieras sin sufrir.

Si este ratio baja de 1, la clínica depende de reservas o financiación adicional para cumplir compromisos.

El problema del que debes huir es tomar decisiones de expansión sin haber mirado la facturación proyectada y no la tesorería real.

Anticiparse es proteger la salud financiera de tu clínica.

La tensión financiera en tu clínica no va a aparecer de la noche a la mañana, sino que existen indicadores que debes tener en cuenta para saber adelantarte antes de llegar a la caída libre.

Llevar esto al día te dará la capacidad para anticiparte, ajustar lo que sea necesario y decidir con margen y no a lo loco.

¡Empieza ahora!

Si todo esto se te hace un mundo y estás pensando en contratar un profesional, te dejamos este artículo en el que respondemos a la pregunta: ¿Debería externalizar la contabilidad de mi clínica?