Hablarte Logopedia: el día que Elisa decidió creer en ella
“He hecho lo que tengo que hacer, estoy donde tengo que estar. No sé qué va a pasar mañana, pero me siento orgullosa”.
Hay momentos en la vida en los que todo se mueve. Cambios personales, dudas profesionales, decisiones que parecen pequeñas pero que lo cambian todo. En uno de esos momentos nació Hablarte Logopedia.
Elisa no soñaba con emprender mientras estudiaba; de hecho, ni se le pasaba por la cabeza. Fue mientras trabajaba en otra clínica y coincidiendo con un momento personal en el que estaban pasando por muchos cambios, cuándo decidió romper con todo y montar su espacio propio.
Siempre huía de eso y de repente como que lo necesitaba. Necesitaba empezar a creer en mí.
Recuerda perfectamente el momento en el que vio el local por primera vez. “Vi el local, me enamoré de él y tiré para delante con la idea”. A veces las cosas no necesitan más explicación.
Emprender como reto personal
Montar la clínica era un reto enorme. De esos que asustan y motivan a partes iguales. Elisa se define como una persona a la que le gusta retarse, y este era probablemente el mayor desafío al que se había enfrentado hasta ese momento.
Soy una persona a la que le gusta mucho retarse. Montar la clínica era un reto muy grande y tan inmenso… y ver cómo poco a poco iba creciendo fue una de las cosas que más me motivó.
Poder ver hecho realidad todo eso que hasta el momento existía en su cabeza fue algo realmente apasionante.
Las inseguridades que aparecen cuando das el paso
Pero, como en cada decisión importante, siempre aparecen los miedos y, en el caso de Elisa, era uno muy concreto y que no paraba de rondarle la cabeza: Que no funcione. Estoy dejando todo y de repente no funciona.
Ha sido a raíz del emprendimiento cuando han llegado todas esas dudas a su cabeza: “Antes de emprender no pensaba en nada de eso. Emprender hace que salgan las inseguridades: si puedo mejorar algo, si estoy tomando el camino correcto…”
Con el tiempo entendió algo que hoy forma parte de su filosofía profesional y personal: “El pedir ayuda o buscar herramientas no te hace ser menos válido; es tener recursos y ser resolutivos”.
Esa forma de pensar le ha permitido construir su clínica desde la humildad y la apertura, sabiendo que no tiene que hacerlo todo sola.
La pasión por la logopedia más allá de Hablarte
Además de su día a día como gerente de Hablarte, Elisa colabora como logopeda de apoyo en un centro educativo y mantiene convenio con otro colegio, lo que le permite tener una visión más amplia del entorno escolar y del proceso de aprendizaje de los niños. y, por supuesto, la parte de trabajo en equipo con el profesorado.
”El trabajo coordinado con el profesorado y otros profesionales del centro es muy enriquecedor y fundamental para que la intervención tenga coherencia en todos los contextos”.
Además, esta experiencia le da la oportunidad de ver cómo se relacionan, cómo se comportan en grupo o cómo reaccionan ante diferentes situaciones. “Esto me ayuda mucho a la hora de tomar decisiones y determinar objetivos”.
Cercanía y confianza como método de trabajo
En Hablarte trabajan diferentes patologías de dificultades en la comunicación, lectura y escritura, y cada vez más casos relacionados con la deglución atípica, una alteración que está muy presente actualmente. Pero más allá de las especialidades, lo que realmente define el espacio es la manera en la que se vive cada proceso.
“Para mí es muy importante que los pacientes estén a gusto, relajados, tranquilos, que tengan confianza conmigo, que me pregunten”.
Elisa no habla solo de resultados. Habla de procesos. “Disfruto mucho del proceso”. Le gusta ver cómo van consiguiendo pequeños logros, algo que les va llenando y motivando para seguir trabajando y conseguir el objetivo marcado.
Esto es algo que le está sirviendo de forma personal y que está aprendiendo a aplicar en su día a día. Acostumbrada a fijarse metas y retos, siempre “estaba obcecada en el objetivo que quería conseguir y no me paraba a valorar el camino”.
Inauguración, amigos, familiares y “un antes y un después”
Hay un momento que recuerda con mucha ilusión y emoción: el día que hizo una pequeña fiesta de inauguración para sus amigos y familiares. “Todo lo que había soñado durante ese tiempo ya estaba construido y era real”. Aquel día, explica, “marcó un antes y un después a nivel profesional y personal. Fue un chute de energía”.
En el día a día hay otro momento que repite casi como un ritual. Muchas veces se queda trabajando hasta tarde. Cuando cierra la clínica y la mira antes de irse, siente algo difícil de explicar. “Cerrarla, verla, mirarla me da tranquilidad. He hecho lo que tengo que hacer, estoy donde tengo que estar. No sé qué va a pasar mañana, pero me siento orgullosa”.
Emprender, reconoce, le ha dado aprendizajes que no habría tenido de otra manera. “A nivel personal te da cosas que si no hubiese emprendido no hubiese tenido”.
Una clínica con música y optimismo
La música suave, el ambiente tranquilo y la sensación de hogar forman parte de la experiencia en Hablarte. Muchos pacientes comentan que se sienten cómodos desde el primer momento, y para Elisa eso es fundamental. Esto no es casualidad, ya que Elisa se define como: “muy optimista, me paso el día riendo, soy muy dicharachera, muy cercana”. Quien la conoce en redes a veces le dice que parecía más seria. En persona descubren otra versión: natural, risueña y cercana.
Y sin duda, esa energía también forma parte de la experiencia en su clínica.
Archivex: organización, calma y menos carga mental
Durante su etapa previa a la clínica, Elisa ya había trabajado con Archivex en otras clínicas y conocía su funcionamiento diario. “Me parecía cómodo y cuando abrí la clínica no lo dudé”.
Si tuviese que definir su experiencia, no necesita pensarlo mucho: “Muy positiva”. Me explican las cosas con mucha calma”. Especialmente en temas como la facturación, donde reconoce que tiene más dudas. Lo que más valora no es solo el software en sí, sino la cercanía.
“Lo que más me ayuda es la cercanía. Al final, en el tema de la facturación no se me da muy allá. Tengo tantas dudas y, al final, siento que hay mucha ayuda y comunicación. Me da mucha tranquilidad el saber que, si tengo un problema, me respondéis en el momento. Si necesitamos cualquier cosa, estáis ahí”.
Archivex le ha permitido reducir carga mental. “Es una herramienta que me facilita el tiempo, que cada vez es más reducido”. Gracias a ello, puede centrarse más en preparar sesiones, diseñar abordajes y acompañar mejor a sus pacientes. “Me da tranquilidad saber que lo tengo todo en un mismo dispositivo y tengo acceso más rápido a todo”.
Incluso ha utilizado las videollamadas cuando uno de sus pacientes se ha tenido que desplazar. “Me parece muy útil tener a mi alcance este tipo de herramientas”.
Si tuviera que imaginar a Archivex como parte de su equipo, lo describe con claridad: “Puede ser la típica persona que es superorganizada, que siempre llega a la hora, con la que tienes un problema y te lo resuelve”.
Crecer disfrutando el camino
Hablarte está a punto de cumplir su segundo año y, para Elisa, crecer de forma acelerada no es su principal objetivo, sino que, como comentó al inicio, “quiere disfrutar del proceso poco a poco”.
Entre sus principales planes de futuro destaca el crear sus propios recursos formativos para poder compartirlos a través de su página web. Seguir dando formaciones y, por qué no, ampliar el equipo en un futuro si los proyectos se lo permiten.
Pero lo hace con la misma filosofía que aplica en sus sesiones: paso a paso. Con calma. Con confianza.
Porque al final, todo empezó con una decisión muy concreta: empezar a creer en ella. Y ese es el verdadero punto de partida.
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